sábado, 3 de enero de 2015

Titán de luna

Una noche cualquiera, en una guarida genérica en las alcantarillas, dos personas negociaban algo muy importante. Personas malvadas, sí.
Persona malvada 1: ¿Te parece bien 100.000 pavos?
Persona malvada 2: No es suficiente, necesito más.
Persona malvada 1: Joder, tío. Si luego te voy a dar a Rana-Man, yo solo lo necesito un momento para un experimento. Qué más quieres.
Persona malvada 2: Rana-Man no forma una parte importante de mi vida. Mi único deseo con él es verle sufrir.
Persona malvada 1: Venga, si me lo traes, te daré el doble de lo que te he dicho y verás a Rana-Man sufrir.
Persona malvada 2: Eso ya me parece más correcto.
Persona malvada 1: Pues venga, rapidito.

 Una vez más, amanecía en Rocket City, también llamada "la ciudad de las calles verticales".
Los pájaros cantaban, la gente seguía con su vida, el sol brillaba en el cielo...
Alguien llamaba a la puerta de Scott insistentemente. Esto lo despertó. De mal humor, obviamente.