sábado, 3 de enero de 2015

Titán de luna

Una noche cualquiera, en una guarida genérica en las alcantarillas, dos personas negociaban algo muy importante. Personas malvadas, sí.
Persona malvada 1: ¿Te parece bien 100.000 pavos?
Persona malvada 2: No es suficiente, necesito más.
Persona malvada 1: Joder, tío. Si luego te voy a dar a Rana-Man, yo solo lo necesito un momento para un experimento. Qué más quieres.
Persona malvada 2: Rana-Man no forma una parte importante de mi vida. Mi único deseo con él es verle sufrir.
Persona malvada 1: Venga, si me lo traes, te daré el doble de lo que te he dicho y verás a Rana-Man sufrir.
Persona malvada 2: Eso ya me parece más correcto.
Persona malvada 1: Pues venga, rapidito.

 Una vez más, amanecía en Rocket City, también llamada "la ciudad de las calles verticales".
Los pájaros cantaban, la gente seguía con su vida, el sol brillaba en el cielo...
Alguien llamaba a la puerta de Scott insistentemente. Esto lo despertó. De mal humor, obviamente.
 

 Scott: Joder, no hay ni un día en el que pueda dormir hasta tarde, macho. Seguro que es temprano aún. (Mira el reloj y ve que son las 8 de la mañana) ¡Hostias, sí es muy temprano!
Quien quiera que estuviese al otro lado de la puerta seguía llamando. Cada vez más insistentemente.
 Scott: ¡Ya voy, coño! (Mira por la mirilla y está a punto de abrir, cuando se da cuenta de que...) ¡Uy, el traje!
(Varias caídas e intentos de ponerse la ropa rápido después...)
Scott abrió la puerta. Eran sus amigos: Naomi, John, y Ruth. Los conoció un día en la que peleaba contra un borracho siendo Rana-Man. Les cayó bien y decidió conocerles como Scott sin que supiesen su otra identidad.
Scott: Hey, qué pasa.
Naomi: Estabas dormido, ¿verdad, Scott?
John: ¡Jaja, el tío!
Scott: Sí, estaba dormido, y me habéis despertado. Me cago en vuestra puta madre en patinete, con lo temprano que es.
Ruth: Cuando te pones así de malhablado me entran ganas de matarte, por Dios.
Scott: Shh, tranquila, tronca. Bueno, ¿qué queréis?
Naomi: Tenemos que ir al instituto a por unos papeles y dijiste que nos ibas a acompañar, ¿lo recuerdas? 
Scott: Ah, si, es verdad, que vosotros vais al instituto todavía.
Ruth: Nos labramos un futuro, no como tú.
Scott: Calla, furcia.
Naomi: Eh, eh, eh. No empecéis otra vez. Venga, vámonos ya que hay prisa.

El cielo estaba despejado aquella mañana. Los cuatro amigos entraron al instituto a por el tema de los papeles. Esto a Scott le aburría mucho, pero al pobre no le dejaban huir.
Scott: ¿Y esos papeles para qué son?
Naomi: Tonterías de los profesores que tenemos que firmar.
John: ¡Ostras, tíos! Se me olvido que el director quería hablar conmigo hoy. Que alguien me acompañe, por favor, ese tío me da miedo.
Naomi: Anda, yo voy contigo. Quedáos aquí vosotros dos de mientras.
Ruth: ¡No! ¡No me dejéis sola con Scott!
Naomi: No exageres, solo será un momento.
Naomi y John salieron corriendo hacia el final del pasillo y giraron al pasillo de la izquierda donde se encontraba el despacho del director.
Scott: Oye tú, ¿por qué no quieres quedarte a solas conmigo? Yo sé que soy muy guapo pero...
Ruth: Porque no me caes bien.
Scott: Jo, pero yo creía que eramos amigos... (dijo en un tono triste que se notaba que era coña)
Ruth: No soy amiga de imbéciles que solo dicen tacos e insultan.
Scott: (De coña) Puedo cambiar, de verdad, puedo ser un tío muy agradable si quiero. Qué sombrero más bonito llevas hoy, ¿te lo regaló tu novia?
Ruth: Vete a la mierda.

Mientras, en las azoteas del instituto, un tío que nadie sabe cómo se ha subido ahí, hablaba por radio.
Persona malvada 1: ¿Ya lo has encontrado? ¿Cómo lo has hecho?
Persona malvada 2: Puse un rastreador en el traje de Rana-Man, al parecer hoy ha salido de día con el traje puesto. Debajo de la ropa, posiblemente.
Persona malvada 1: A qué estás esperando, ve a por él.
Persona malvada 2: ¿Entro al instituto de forma sigilosa o como un terrorista loco?
Persona malvada 1: Terrorista loco no, por favor.
Persona malvada 2: Lo siento, no puedes pedirle a un tío con un traje de astronauta que sea sigiloso.


Ruth: ¡Mierda! ¡¿Eso ha sido una explosión?!... ¿Scott? ¿Scott? ¿Dónde estás? Joder, siempre desaparece cuando algo...
Scott: Estoy detrás tuya, so ciega. ¿Qué demonios ha sido eso?
Ruth: Una explosión, creo. Quédate aquí, voy a por Naomi y John a ver si están bien. (Sale corriendo hacia el final del pasillo)
Scott: ¿Eso no debería decirlo yo? Bueno, pues me quedo aquí.
Segundos después de la explosión, cundió el pánico por todo el instituto. Gritos y pasos de gente se escuchaban por todas partes, en cada rincón. Los profesores y alumnos evacuaban la zona como podían.
Scott: Madre mía, tanto chillido me pone de los nervios.
Persona malvada 2: ¿Sí? A mi ese sonido me relaja bastante.
Scott: Esa voz, ese olor a alcantarilla, solo puede ser...

Scott: ¿Qué demonios haces tú aquí? No habrás venido a por mí, ¿no?
Titán: Obviamente, sí.
Scott: Qué pesao eres, macho, pareces el típico malo de los dibujos animados. Vete por ahí, anda.
Titán: Esta vez no he venido a matarte, me manda un tercero a por ti, a cambio él me da dinero.
Scott: ¿Quién?
Titán: Si esperas que te lo diga eres un poco tonto.
Titán intentó atrapar a Scott con los brazos moviéndose a una velocidad sobrehumana, pero éste le esquivó dando un salto al ras del suelo que, tras varias volteretas, le ayudó a escabullirse.
Titán: ¿A dónde vas, Scott? ¿Vas a ponerte tú sucio traje de Rana-Man?

Rana-Man: ¡Sucio y con olor a sobaco! 
Rana-Man: Mira si eres subnormal y pesao que me has hecho ponerme mi traje para algo más que vender droga.
Titán: ¿Vas a luchar? ¿Estás seguro?
Rana-Man: No sé, pelear con un villano en el instituto ya se ha hecho un par de veces, ¿por qué no vamos al parque? Allí hay columpios. Te podría reventar la cabeza con eso, Titansito.
Titán: No sé para qué te querrá ese tío. Eres tonto y no llegas ni a graciosete.
Rana-Man: No soy Spider-Man. Es más, yo soy más guapo.


Rana-Man: Paliza güena ahí en un momento. Ay, estoy sangrando.
Titán: Me esperaba una pelea más emocionante, la verdad.
Rana-Man: Poco puedo hacer contra un astronauta con rayos láser.
Cameron: ¡Arriba las manos, los dos!
Rana-Man: Vaya hombre, la que faltaba.
Titán: ¿La policía? ¡Vaya, hombre! Siempre llega rápido los días que hago yo algo malo. No quiero hacerle daño a usted, agente, no me ha hecho nada, yo solo quiero a Rana-Man. Bueno, me largo, con la poli aquí no puedo hacer nada.

Titán de luna comenzó a brillar tanto que era doloroso abrir los ojos. Cuando desapareció el brillo, él no estaba, y Rana-Man tampoco, aprovechó también para huir, a veces no es tonto, el chaval.
Esa misma noche, en la misma guarida secreta de la alcantarilla, dos personas negociaban algo muy importante. Ya sabéis que son malvadas.
Persona malvada 1: ¿Lo has traído?
Titán: No, la policía llegó y no pude hacer nada.
Persona malvada 1: Mierda, tío... ¡Eh, espera! ¿Eso de tus piernas es sangre? ¿Es tuya?
Titán: No puede ser mía porque Rana-Man ni siquiera me ha dañado.
Persona malvada 1: ¡Perfecto, una muestra de su sangre me sirve!
Titán: ¿Entonces para qué quería que se lo trajese?
Persona malvada 1: Por si acaso.
Titán: ¿y para qué quiere la muestra, si puedo saberlo?
Persona malvada 1: Verá, desde hace muchísimos años, no se sabe como, una pequeña parte de la población empezó a nacer con extrañas variaciones en su cuerpo, o como lo llama la gente, "superpoderes". He estado investigando y he llegado a la conclusión de que estos poderes se pueden pasar de una persona u otra a través de la sangre si son compatibles. He estado investigando a Rana-Man desde que llegó a esta ciudad y si tiene los poderes desde nacimiento, yo podría tenerlos, pues tenemos en mismo grupo sanguíneo.
Titán: ¿Entonces con inyectarse su sangre ya desarrollará sus poderes?
Persona malvada 1: Exacto, aunque se desarrollan poco a poco y el cuerpo tardará unos días en acostumbrarse.
Titán: ¿Y se puede obtener los poderes a través de otros fluidos?
Persona malvada 1: No voy a tener sexo con Rana-Man para averiguarlo, ¿sabe? Bueno, basta de hablar. Es hora de probarlo. Si funciona, significará que podré obtener más poderes, no solo de Rana-Man, sino de personas con mi mismo grupo sanguíneo.
Titán: Uh, no me gusta eso.
Persona malvada 1: A nadie de esta maldita ciudad le gustará eso.




<-- Relato anterior (Rana-Man Vs. Amargarita)

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